He robado agua bendita
soplando al oído de quienes no vivían acá.
Lóbregos ojos.
Sonreía la maquinaria
de mi expresión aciaga.
Infancia huyó de mí.
He intentado escribir sin profanar las palabras. Que lo haya logrado es otra cosa.
Ninguna época ha sabido tantas y tan diversas
cosas del hombre como la nuestra. Pero en verdad, nunca se ha sabido menos qué
es el hombre.Martin Heidegger
5 comentarios:
ese acto, por cierto tan humano, de crecer; y a veces sólo es el cuerpo el que actúa
(y yo creo en los regresos, y aquí, en la vuelta a ese estado anterior...o al menos intentarlo)
=)
Me encantó el poema, sobretodo los primeros versos.
no se pq me recordó que tengo unos poemas de W.Blake....los leeré en busca de eso q se me escapa.
saludos :P
Dejemos que huya todo lo que quiere huir. Que se quede con nosotros lo que siempre permanece.
Saludos, Daniela.
y gracias por tus visitas!
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